La atención fue muy buena y el desayuno, aunque básico, también cumplió. Las zonas comunes están muy cuidadas, especialmente la piscina, con tumbonas cómodas y un ambiente muy agradable.
Sin embargo, las habitaciones necesitan bastante atención. Son poco prácticas: el televisor está colocado en un lateral y es prácticamente imposible verlo desde la cama, el secador está fuera del baño y falta un espejo a una altura cómoda. El baño resulta muy incómodo y la ducha es extremadamente pequeña; durante los cinco días de estancia ducharse fue realmente complicado.
En resumen, muy buena atención y excelentes zonas comunes, pero las habitaciones dejan bastante que desear. Con una mejora en este aspecto, la experiencia sería completamente diferente.
Las fotos de referencia, no se asoman a lo que son las habitaciones, es totalmente distinto.