Hotel 5 estrellas en total decadencia.
Desde que llegamos notamos que esto no es un hotel de 5 estrellas de verdad, la puerta de entrada al hotel estaba averiada era necesario entrar por una lateral donde casi no cabian las maletas. En la zona de recepción sólo había una persona trabajando mientras otras 4 estaban dando vueltas por la zona y una fila de 6 parejas esperabamos para hacer el check-in.
La habitación es grande, luminosa y bastante bien cuidada. El servicio de limpieza no hizo bien su trabajo, los 3 botes que hay en el baño estaban vacíos (gel, acondicionador de pelo y crema corporal). El frigorífico no enfriaba (estaba averiado), el agua de la ducha se salía por debajo de la puerta, el agua caliente tardaba más de 10 minutos en llegar a la habitación (se nos caía la cara al suelo del derroche innecesario de agua que estábamos haciendo para tomar una ducha de 2-3 minutos).
El desayuno es malo, la bollería estaba dura y reseca, el pan era malísimo y ni siquiera fresco del día. Los productos calientes muy regulares. Acabamos comiendo yogur, cereales y fruta.
El servicio de habitación fue bastante lento. Tardaron más de una hora en traernos una pizza por la noche y ni siquiera estaba buena...
El gimnasio es bastante pequeño y el aire acondicionado no funciona bien, por lo que hace un calor horrible.
Al lado de la piscina tampoco hay espacio para sentarse...
Lo dicho, este hotel es carísimo para lo que ofrece. Nunca más volveremos ni se lo recomendaremos a nadie.